09 julio 2008

Alertan de que 6.000 bancos de EEUU podrían quebrar en semanas

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El banco belga holandés Fortis espera un colapso del mercado financiero norteamericano en las próximas semanas por las turbulencias que han asolado el panorama de los bancos de inversión de Estados Unidos. Los salvavidas de los bancos centrales surten efecto y, como consecuencia, la Reserva Federal, podría verse obligada a aprobar nuevos rescates financieros.
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Según informa el diario holandés De Telegraaf, el presidente de Fortis Bank, Maurice Lippens asegura que la situación del sistema financiero en el continente americano “es mucho peor de lo esperado”, tal y como avanzó LD, y avanza bancarrotas que podrían afectar a unos 6.000 bancos estadounidenses que no tienen suficiente músculo de liquidez para capear un temporal que ya tiene prácticamente un año de vida. Según la información del rotativo europeo, no solo las entidades financieras tendrán serias dificultades en el corto plazo. El directivo de Fortis alerta, incluso, sobre la posibilidad de que el colapso pueda afectar también a compañías de la talla de General Motors.

Estas advertencias, recogidas también, aunque sólo en parte, por Reuters y la cadena estadounidense CNBC, están en consonancia con la visión de Barclays Capital, que el pasado 27 de junio expresó su “temor al desastre” porque, a su juicio, la Reserva Federal de Estados Unidos “ha perdido toda su credibilidad” por no haber sido capaz de controlar los métodos de valoración del riesgo de las carteras crediticias de las entidades financieras (lo que ha provocado la crisis de las hipotecas basura), ni el valor del dólar en comparación con el euro. Y es que las noticias negativas sobre los grandes bancos de inversión americanos y europeos se siguen sucediendo. La semana pasada Fortis anunciaba el recorte de su dividendo, lo que provocó una caída inmediata del 20 por ciento de su valor en bolsa. En un informe Goldman Sachs, estima que tanto Citibank como Merril Lynch tendrán que provisionar cantidades millonarias adicionales a las ya contabilizadas.
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Además, Barclays ha anunciado una ampliación de capital de 4.500 millones de libras (unos 5.700 millones de euros), mientras Citibank estima que la entidad británica podría tener que realizar una ampliación adicional del doble de dicho importe. En este escenario, el comportamiento de las acciones del sector financiero ha sido realmente negativo, tanto en EEUU como en Europa. Los anuncios de pérdidas suelen ir acompañados de operaciones de ampliación de capital, las cuales se están colocando entre fondos soberanos e inversores institucionales. El jueves pasado las acciones de Fortis se desplomaron a media sesión en las Bolsas de Bruselas y Amsterdam, con caídas superiores al 13 por ciento en ambos casos, tras anunciar que acometerá una ampliación de capital de 1.500 millones de euros y que no abonará este año dividendo intermedio. En total, el plan pretende mejorar la solvencia del grupo en 8.000 millones de euros a corto y medio plazo.

La incertidumbre financiera ha envuelto también las cuentas de los principales bancos hipotecarios de la economía norteamericana durante las últimas semanas. A este panorama nada halagüeño se están sumando progresivamante algunos de los bancos de inversión más importantes de la primera potencia económica mundial.Así, tal y como avanzó LD en mayo, la solvencia de las principales entidades hipotecarias de EEUU siguen en tela de juicio. Algo similar ocurre con las principales aseguradoras estadounidenses, Ambac y MBA, cuyos rating fueron rebajados recientemente por Standard & Poor´s. Una degradación que afecta a cerca de 1 billón de dólares de deuda que estaba asegurada por ambas entidades monolines a finales del pasado mes de marzo. Una hipotética quiebra de ambas compañías arrastraría consigo a un elevado número de entidades. Por otro lado, la prestamista estadounidense IndyMac Bancorp planea eliminar 3.800 empleos y dejará de ofrecer la mayoría de sus créditos para la vivienda. IndyMac espera que la pérdida de su segundo trimestre sea mayor a los 184,2 millones de dólares, o 2,27 dólares por acción, del primer trimestre. El consejo de los analistas auguraban una pérdida trimestral de 96 centavos por acción. (Fuente. Libertad Digital)

Tal vez no ocurra, pues hay una salida para salvar a los bancos. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, pronosticó hoy que muchos estadounidenses tendrán que resignarse a perder su vivienda. Total, que importan un par de millones de irresponsables que querían tener una casa cuando no podían pagarla, con tal de salvar a los amigotes.

"En el actual y desusadamente alto número de ejecuciones hipotecarias hay muchas que no se pueden evitar. Es poco lo que las autoridades pueden, o deberían hacer, para resolver decisiones financieras insostenibles, agregó. Según las autoridades del Gobierno del presidente George W. Bush, durante el año pasado se iniciaron 1,5 millones de ejecuciones de los préstamos para la vivienda debido a que los propietarios no pudieron pagar la cuota hipotecaria mensual. Expertos en el mercado inmobiliario han vaticinado que este año el número de ejecuciones hipotecarias aumentará a 2,5 millones.

Paulson manifestó que al iniciarse la crisis a finales del año pasado el Gobierno y un grupo de la industria llamado New Hope centraron sus esfuerzos en reducir lo que calificó como ejecuciones evitables con receptores de préstamos que tienen algún recurso financiero. Al mismo tiempo han alentado a los bancos y organismos financieros a modificar las tasas de interés o los plazos de los préstamos hipotecarios. Fuentes de la industria inmobiliaria han señalado que el número de hipotecas aumentó aceleradamente después de una caída en el valor de la vivienda. Como resultado, muchos de sus propietarios no las pudieron vender porque el valor del mercado era más bajo que el monto de la deuda hipotecaria.