12 julio 2008

Irán: Como jugar con la amenaza atómica hasta el límite


Una amenaza de atacar "32 bases estadounidenses" en la región y "el corazón de Israel" lanzó Mojtaba Zolnur, vicerepresentante de la Guía Suprema, el ayatolá Ali Jamenei, ante los Guardianes de la Revolución (Pasdaran), en Irán.
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El funcionario aseguró que su advertencia se concretaría en caso de una ofensiva militar contra las plantas nucleares de ese país. "Si Estados Unidos o Israel disparan proyectiles o lanzan misiles contra nuestro país, las fuerzas armadas iraníes tomarán en la mira el corazón de Israel y 32 bases estadounidenses en la región, aun antes de que el polvo de este ataque se pose" sobre la tierra, dijo Zolnur. La tensión entre Irán y Estados Unidos por la cuestión nuclear iraní se agravó en los últimos días, después que Teherán amenazó con atacar Israel y los Passarán realizaran pruebas con una serie de misiles, entre ellos una versión actualizada del Shahab-3, capaz de alcanzar el territorio israelí.

Pese a la retórica bélica que se emplea en algunos círculos iraníes, los principales representantes del país dudan de que realmente se llegue a materializar un ataque militar contra las instalaciones nucleares del país por parte de Estados Unidos o Israel. El ministro del Exterior, Manujehr Mottaki, dijo hoy que Estados Unidos seguía implicado en Irak y Afganistán, y no puede permitirse otra crisis en la región. También es el caso de Israel, añadió el ministro, ya que sigue implicada en "Palestina y Líbano". El portavoz del gobierno, Gholam-Hossein Elham, dudaba asimismo de la posibilidad de una guerra y calificó un ataque por parte de ambas naciones como "una locura de consecuencias impredecibles".

Los ensayos de Teherán con misiles y torpedos pueden deslizar aún más la crisis con Occidente a una guerra, o bien ser el prólogo de una negociación seria. (Por Oscar Raúl Cardoso, el Clarín.com)

Depende del pensamiento que se consulte, pero los recientes ensayos de Irán con misiles y torpedos pueden deslizar aun más la crisis con Occidente a una guerra, o bien ser el prólogo de una negociación seria de aquel país con el conjunto de las seis naciones (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania y China) que buscan detener el programa nuclear que lleva adelante Teherán. Cómo puede una misma acción -que en el contexto general puede ser considerada agresiva- llevar a suposiciones tan lejanas entre sí como el polo norte lo está del sur No es tan difícil de entender. Los que ven una señal promisoria en este desarrollo, como Mehrzad Boroujerdi, experto en Medio Oriente de la Universidad de Siracusa, creen que las pruebas misilísticas han ofrecido el botón de muestra de fuerza que con frecuencia precede a una negociación diplomática clave. "Ellos están listos para la diplomacia y deseosos de hablar, pero también están diciendo no pueden tratarnos como un estado débil y de tercera clase", agregó el académico.

Otros expertos señalan que, si bien los altos precios del petróleo le han ayudado a Irán a sobrellevar las sanciones occidentales, éstas comienzan a pesar fuerte sobre su economía. La más reciente decisión de la Unión Europea de limitar las operaciones de un banco iraní -efectivamente controlando sus fondos- fue mal digerida en Teherán a pesar de que siempre prefirió dialogar con la UE y no con el gran Satán , Estados Unidos en la jerga del régimen iraní. Otros que adhieren a esta visión agregan que la dualidad de la teocracia iraní -cuyos funcionarios calificaron de modo positivo la más reciente oferta del grupo de los seis- quedó evidenciada tanto en esos comentarios como en el ensayo. Hay, aseguran, por lo menos dos bandos en Teherán que difieren sobre cómo manejar esta crisis uno está representado por el Ayatola Ali Jamenei, supremo líder espiritual, y parece querer una desactivación del conflicto y el restante, por el presidente Mahmoud Ajmadinejad partidario de estirar la cuerda hasta el límite en la seguridad íntima que Estados Unidos no atacará y, eventualmente, limitará cualquier acción individual de Israel. De hecho una de las explicaciones más citadas fue que el ensayo con misiles resultó una respuesta a anteriores maniobras israelíes ejercitando un supuesto ataque a Irán.

Pero quizá los que avanzan en esta línea están dejando de lado indicadores claves que sugieren que la crisis Irán-Occidente no ha dejado de escalar y no parece pronta a hacerlo. Quizá haya que regresar al pensamiento de Henry Kissinger cuando escribió que cuando la situación interna de un país se complica, su política exterior suele volverse aventurera. Por ejemplo, el esquema anterior no tiene en cuenta que, desde mayo pasado, se sabe que hay una orden ejecutiva ( Finding ) de Bush al Estado Mayor Conjunto para accionar de modo clandestino contra Irán, y que su vicepresidente Dick Cheney -que hace tiempo sostiene la necesidad de imponer un castigo militar a Irán- es el encargado de presionar sobre los uniformados para acelerar el plan.

Dos periodistas, Alexander Cockburn primero y Seymour Hersh después han informado en detalle sobre esa orden ejecutiva sin ser desmentidos. Bush parece haber aprovechado que, como comandante en jefe, no tiene que dar mayores explicaciones al Congreso cuando emplea tropas regulares para realizar misiones encubiertas, libertad que no tiene con la CIA. Su técnica entonces ha sido la de colocar a los hombres de la CIA bajo el manto de las operaciones militares. Estas se realizan desde una base en el oeste de Afganistán y, según los informes, incluyen desde acciones para desestabilizar al régimen iraní hasta el asesinato de blancos selectivos. La idea de que alguna de estas operaciones pueda servir para crear un casus belli no puede escapar a la imaginación más aletargada. Por lo demás cabe señalar que el candidato republicano a la Presidencia, John McCain, respalda toda la política de Bush en Medio Oriente y el demócrata Barak Obama se está convirtiendo en un cubo Rubik ideológico, difícil de ordenar y descifrar. En los últimos días, Obama votó en el Senado a favor de la iniciativa de Bush para poder intervenir comunicaciones privadas sin autorización judicial y en cuanto a Irán ha dicho que desea negociar pero sin levantar la opción militar de la mesa .