16 junio 2008

La visión Israelita de la forma de combate de los palestinos anuncia una inevitable guerra.

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Nueva ley tierra nueva ocupará
Hacia Siria, Judea y Palestina
El gran imperio bárbaro caerá
Antes que Febos su siglo determine.
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NOSTRADAMUS
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Este video muestra las consecuencias de un atentado suicida entre hermanos iraquíes.
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(Al correr el video pon en pausa el MP3, que está en la barra lateral)


Este reportaje pertenece a Amnon Rubinstein del Jerusalem Post. Obviamente es la opinión de una de las partes del conflicto y solo representa una visión. Pero es un medio inmejorable para que entendamos como ven ellos el problema. No haremos juicio de valor a sus palabras, pero si es necesario establecer que la lucha es entre un David - esta vez en el otro lado - Y un Goliat aumentado con misiles en los brazos y poderosos tanques en sus pies. Igualmente pensamos que es un crimen imperdonable atentar contra civiles, sean de donde sean. Si quieren matarse entre militares allá ellos, pero como es difícil matar militares matan inocentes, y eso, es un delito imperdonable.
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El suicidio, un camino hacia la salvación nacional.
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Gaza se está convirtiendo en un símbolo. Con razón, insistimos en la necesidad de que Israel acabe con el diario bombardeo de civiles; parece obvio que Israel tendrá que llevar a cabo finalmente una acción militar - ningún país podría actuar de otra manera - para hacer callar las armas y los misiles. Otro aspecto es igualmente significativo y concierne a la actitud del gobierno de Hamás respecto a una tensión que no deja de incrementarse: por una parte, ellos negocian - con Egipto, no con la ilegítima entidad sionista - un cese temporal de hostilidades. Pero por la otra, autorizan la ampliación de la gama de ataques de misiles, sabiendo muy bien que esto apresurará el día en que Israel, bajo cualquier gobierno, tendrá que ordenar a su ejército que entre en Gaza y despoje a Hamás de su poder.

Tal es la política de Hamás: no sólo una sangrienta guerra interminable contra la entidad sionista, sino también su disposición a perder su dominio sobre Gaza como parte de dicha guerra. Eso significa estar dispuestos no sólo a sacrificar las vidas de hombres, mujeres y niños, sino también a sacrificar al mismo régimen establecido hace poco mediante un golpe violento. En otras palabras, es un proceso que exige un enorme suicidio político: el shajid no será sólo el individuo, sino también el mismo régimen. Esto puede sonar a una conclusión muy radical, pero como Ari Iosef Bar, teniente coronel retirado y administrador del Comité de Seguridad de la Knesset, escribe en el diario del ejército, Maarajot, tales casos de suicidio nacional islamista son bastante comunes. Él cita tres ejemplos de regímenes árabes musulmanes que, irracionalmente, sacrificaron su misma existencia, anulando su instinto de conservación, para luchar contra el enemigo hasta un terrible final.

Pero como todo tiene dos caras, también mostraremos a los futuros suicidas, asegurando que la mejor manera para eliminar el problema es no creando nuevos "Mártires" Y no matando a sus familias, que casi siempre no tienen que ver con los grupos guerrilleros. Terminarían con gran parte del problema.

El primer caso es el de Saddam Hussein, quién en 2003 podría haber evitado la guerra y la conquista permitiendo a los inspectores de Naciones Unidas buscar (por lo visto, innecesariamente) las armas de destrucción masiva dondequiera que quisieran. Aún así, el gobierno de Irak optó por la guerra, sabiendo muy bien que tendría que afrontar el poderío de los EE.UU.
El segundo caso es el de Yasser Arafat en el 2000, quien, después del fracaso de las conversaciones de Camp David y Taba, tenía dos opciones: seguir negociando con Israel - bajo el mando de Ehud Barak, quizá el gobierno israelí más moderado y flexible que haya podido encontrar - o recurrir a la violencia. Él eligió esta última opción, con la consecuencia de que todo el progreso hacia la independencia palestina se bloqueó. La pérdida consiguiente de la vida, en ambos casos, demuestra la preferencia de Arafat por el suicidio más que por el compromiso.
El tercer caso es el de los Talibán. Tras el 11-S, su liderazgo tenía dos opciones: desarrollar negociaciones con los EE.UU, con miras a extraditar a Osama bin Laden, o arriesgarse a una guerra y a la destrucción. La opción que eligieron fue evidente: mejor morir luchando que ceder una pulgada. Tal vez la palabra honor y dignidad tenga algo que ver en todo esto.

En los tres casos la conclusión es evidente: la guerra prolongada, la muerte, la destrucción y el suicidio nacional son preferibles a las soluciones pacíficas de los conflictos: morir es preferible a la negociación con los infieles. La misma conclusión, por supuesto, es aplicable a los palestinos que votan a favor de Hamás y de su camino suicida, y a la decisión de Irán de encarar al Consejo de Seguridad en su insistencia por adquirir armamento nuclear. Estos casos, aún sin precedentes en los anales de la historia, no deberían ser una sorpresa. ¿Si usted glorifica el suicidio individual, si la muerte es la llave para una futura vida feliz, si la guerra en sí misma es santificada, por qué no ampliar estas ideas desde lo individual a lo colectivo? ¿Al régimen en sí mismo? El suicidio se convierte en el camino, tanto de la salvación individual como de la nacional.

Por suerte, no todos los regímenes árabes o musulmanes parecen pensar así. La gran mayoría de los árabes busca la vida, la libertad y la felicidad. Pero cuando el tema es el odiado Israel, domina la locura, y no sólo en los iraníes. Es un hecho que el explícito objetivo de Irán de “limpiar a Israel del mapa, ”, y su amenaza implícita de utilizar armamentos nucleares con ese fin, es un objetivo apoyado por muchos palestinos - aunque ellos también sean “borrados” durante el proceso. El suicidio como arma en la lucha contra Israel ha adquirido un tal grado de legitimidad que a Occidente le es imposible comprenderlo. Esta desagradable conclusión debe ser afrontada. Por una parte, debería llevarnos a aumentar nuestros esfuerzos para alcanzar alguna clase de modus vivendi con la OLP y así disminuir el impacto de los fanáticos (a pesar de que cualquier tipo de compromiso será rechazado por Irán y sus cohortes); mientras que por la otra, Israel así como Occidente, debería estar preparado para una larga, irracional y costosa guerra, diferente a cualquier otra del pasado. Dijimos que no haríamos comentarios, ni juicios de valor, pero no pudimos ... disculpas.

3 comentarios:

Zopilote dijo...

Es triste, doloroso y totalmente patetico, que las personas se guien por su fanatismo...

Toman las palabras literales y esto es lo que sucede... hablan de guerras santas, pero no se refiere a guerras de destruccion, si no a guerras de fe.

Como decia Jesucristo, uds. esperan al mesias libertador, pero es un libertador de almas, no de armas...

No se que se puede hacer para hacer entender a esta gente, lideres musulmanes incluidos, que todo lo que hagan nos afectara a todos, por muy lejos que estemos de ellos...

Tenemos que hacer algo, no se, mandar mails, rezar, conectarnos pisquicamente, pero algo tenemos que hacer...

Oton Van Olts dijo...

Los peones, si juegan separados nounca ganan, pero una alianza de peones es incontrarrestable.

Estoy de acuerdo contigo, pero que esa rabia nunca te ciegue (Rabia justa por cierto)
Hay que formar esa alianza de peones

Zopilote dijo...

Tienes razon en cuanto a hacerme ver mi rabia (tan notoria es?), no lo puedo evitar...
Tengo una nena, y me preocupa sobremanera su futuro... y yo ya me canse de leer y leer que hay que despertar...
Que hay que hacer? esa es mi pregunta...
Algo, aparte de solo informar, eso es a lo que me refiero, pero no se exactamente que...