08 agosto 2008

Al principio fue el verbo, es el mensaje en la gran inauguración de Beijing 2008.

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Al principio fue el verbo, luego dos seres espaciales (Vestidos de astronautas) Tocan un punto en la nada y nace la tierra, luego las aguas y los seres que la pueblan . ¿Hay alguna duda que ese fue el mensaje de la apertura de los juegos? No sabemos si China y sus organizadores lo hicieron a propósito, pues son símbolos cristianos, pero eso fue lo que ocurrió.
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Si no viste en directo la inauguración, te invitamos a verla aquí. (Al correr el video pon en pausa el MP3, que está en la barra lateral)

China deslumbra al mundo en la inauguración de los JJ. OO. China comenzó la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos con fuegos artificiales y un espectacular show de luces, deseosa de que el mundo se fije en su faceta moderna y en la acción deportiva, tras los últimos meses de críticas contra el Gobierno.
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El show inaugural, el más caro de la historia olímpica, es la culminación de siete años de un arduo trabajo de remodelación de Pekín, y la confirmación del sostenido auge económico que ha convertido a China en una nueva superpotencia. Se estima que una audiencia global de alrededor de 4. 000 millones de personas verán la ceremonia por televisión. En una exhibición de su nuevo poderío económico, China ha invertido 43. 000 millones de dólares en estos Juegos, considerados el evento más fabuloso sobre la Tierra. Unos 100 millones de dólares, el doble que en Atenas 2004, se han destinado para las ceremonias de apertura y cierre.
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Pero no todo es algarabía. Las acciones chinas se hundieron el viernes más de un 4%, a un mínimo de cierre de 19 meses, arrastradas por los títulos inmobiliarios y financieros, mientras los inversionistas se anticipaban al período posterior a los Juegos Olímpicos de Beijing. los analistas dijeron que los inversionistas ahora se enfocaban en las semanas que seguirán a los juegos y se preocupaban por el crecimiento de ganancias corporativas luego que datos publicados en semanas recientes mostraron una desaceleración de la economía."El índice aún está en tendencia negativa y los temores a una desaceleración tras las olimpíadas están carcomiendo la confianza", comentó Wu Nan, analista de Xiangcai Securities.El índice Shanghai Composite cayó un 4,47%, a 2.605,719 puntos, en una sesión poco activa, después de tocar un mínimo intradiario de 2.595,917 puntos, no muy lejos del mínimo intradiario de 17 meses, de 2.566,528 unidades, registrado el mes pasado.

Ochenta jefes de gobierno y Estado de todo el mundo y 11.000 atletas presencian este viernes la apertura de las Olimpiadas que, se calcula, son vistas en directo por unas 4.000 millones de personas. Esto ha convertido al máximo evento deportivo mundial en uno de los más politizados desde la era del boicot en la década de los años 80.
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Fueron siete años de planificación y una inversión de US$40.000 millones. Se estima que una audiencia global de 4.000 millones de personas ve la ceremonia de apertura este día ocho del octavo mes del año 2008 a las 8:08 pm hora de Pekín. Unas 10.000 personas participan en la ceremonia dentro del Nido de Pájaro. El ministro de Relaciones Exteriores del país anfitrión, Yang Jiechi, dio personalmente la bienvenida al presidente de Estados Unidos, George W. Bush y al primer ministro de Rusia Vladimir Putin. También se encuentran en Pekín el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien ayer visitó la Villa Olímpica para desearle suerte a la delegación de su país. En la mañana del viernes también se reunieron con los deportistas de su país los príncipes de España, Felipe de Borbón y Leticia Ortiz para animarlos a que conquisten todas las medallas posibles.
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Pero los ecos del 8.8.8 se escuchan hasta el Birmania. La emisora opositora birmana Mizzina ha informado que en las últimas horas, soldados de la Junta Militar han detenido a decenas de disidentes y opositores que asistieron a una manifestación contra la dictadura y en recuerdo del vigésimo aniversario del alzamiento de la revuelta popular conocida como "8-8-88". Los militares se llevaron en camiones a los manifestantes, entre ellos varios monjes. El 8 de septiembre de 1988 los birmanos salieron a las calles a exigir una apertura democrática. En respuesta fueron asesinadas cerca de tres mil personas. En Rangún, la antigua capital, y otras grandes ciudades del país, las fuerzas de seguridad montaron controles en las calles más céntricas y situaron agentes provistos de armas y material antidisturbios, según versiones de diferentes testigos. El 8 de septiembre de 1988, los birmanos se manifestaron en masa en pueblos y ciudades, pese a la sangrienta represión de los militares, que acabaron por instaurar el orden tras matar a tiros a cerca de tres mil personas, la mayoría jóvenes universitarios.